El sol ya había salido en París y los visitantes comenzaban a desfilar por los pasillos del museo del Louvre cuando la banda atacó.

En menos de ocho minutos se alejaban a toda velocidad del corazón de la capital francesa con uno de los tesoros más valiosos de la nación.

Así es como se desarrolló uno de los robos más impactantes que se recuerdan en los últimos tiempos.

El anuncio del robo de nueve piezas de la colección de la corona francesa al Museo del Louvre el domingo 19  a plena luz del día —entre las 9:30 y las 9:40 am—, en tan sólo cuatro minutos, según la ministra de Cultura, Rachida Dati, fue a manos de un “comando” de cuatro personas encapuchadas que huyeron en scooters.

Esto sucedió media hora después de la apertura, con la presencia de visitantes y entre las quejas del personal por la necesidad de aumentar la plantilla de seguridad y el hecho de que se ha vuelto insostenible el aumento en el flujo de asistencia que registra (en junio cerró sus puertas por una protesta al respecto). Los hechos sucedieron a 250 metros de la Mona Lisa, sirviéndose de un camión con montacargas que permitió subir por una fachada del museo para después forzar una ventana, romper vitrinas y huir con las piezas ayudándose de discos para cortar con los que amenazaron a los guardias, quienes, por protocolo, evacuaron a la gente en la sala. El camión en el que llegaron fue incendiado fallidamente y abandonado junto al museo.

En los últimos meses, los museos de Francia han sufrido una oleada de robos en los que se han hurtado desde pepitas de oro hasta piezas de cerámica y, por supuesto, piezas de alto valor.

Tomado de: https://www.eluniversal.com.mx/cultura/el-robo-al-museo-de-louvre-prende-alertas-de-seguridad/?outputType=amp